Nuestro objetivo es apoyar campañas para la investigación del cáncer infantil y mejorar la atención paliativa pediátrica.
Cada año se diagnostican aproximadamente 1.500 nuevos casos de cáncer infantojuvenil en España. 1.100 corresponden a menores de 0 a 14 años.
Para nosotros, cada diagnóstico es un recordatorio del propósito que nos mueve: trabajar incansablemente para que el cáncer infantil sea 100% curable y para que ninguna familia tenga que vivir el dolor de perder a un hijo.
Impulsamos proyectos pioneros que buscan tratamientos más eficaces, menos agresivos y con menores secuelas.
La esperanza de estos niños y niñas está en la investigación y en el desarrollo de terapias innovadoras que transformen el futuro del cáncer infantil.
En estos casos, los tratamientos disponibles —como la quimioterapia, la radioterapia, la cirugía, las terapias dirigidas o la inmunoterapia— se aplican con el objetivo de controlar la enfermedad el mayor tiempo posible, mejorar la calidad de vida y participar en ensayos clínicos que abren la puerta a nuevas oportunidades.
Los cuidados paliativos pediátricos representan una atención integral y especializada, centrada en el niño y su familia, con el objetivo primordial de mejorar su calidad de vida. A pesar de su vital importancia, España enfrenta una disparidad significativa en la provisión de estos servicios.